Traducción por la RED VASCA ROJA.


      Comunicado de los Presos Políticos Vascos

      Los presos políticos vascos, a los que los Estados español y francés mantienen como rehenes de guerra en sus mazmorras, queremos hacer saber a la sociedad vasca por medio de este comunicado la decisión que hemos tomado para dar un nuevo paso en la lucha ininterrumpida que llevamos durante años:

      El primero de noviembre de 1999, sin abandonar las demás luchas y protestas que hasta ahora hemos puesto en práctica, emprendemos una huelga de hambre indefinida.

      Los compañeros que darán comienzo a esa lucha son los siguientes:

      En Basauri

      - Oskar Amezaga Maezu

      - Patxi Gil Gajate

      - Asier Irastortza Otegi

      - Daniel Ortiz Rivas

      - Jon Imanol Gonzalez Merino

      En Langraiz

      - Juan Karlos Apodaka Gil

      - Karlos Perez de Munain Cajigao

      - Gotzon Zabaleta Mendia

      - Kepa del Hoyo Hernandez

      - Angel Figeroa Fernandez

      En Iruñea

      - Sotero Etxandi Juanikotena

      En Fleury-Merogis

      - Josetxo Arizkuren Ruiz

      En La Santé

      - Mikel Zubimendi Berastegi

      En Martutene

      - Asier Etxebarria Mendiburu

      - Jose Luis Gallastegi Lagar

      - Edorta Ibarzabal Bilbao

      - Mikel Egibar Mitxelena

      - Ainhoa Crespo Igareta

      - Begoña Uzkudun Etxenagusia

      - Maritxu Uzkudun Etxenagusia

      Las razones que nos han llevado a tomar esa grave decisión son abundantes, tanto como lo son los largos días que los ciudadanos vascos llevamos en las mazmorras de Francia y España. Los miembros del Colectivo de Presos Políticos Vascos queremos recordar que desde febrero de 1996 mantenemos una lucha ininterrumpida por nuestros derechos, utilizando variados tipos de protesta y de lucha. Hemos puesto en práctica muchas y diferentes formas; ocasionando todas ellas perjuicios y daños para el preso, ya fueran las sanciones o el deterioro físico de nuestros cuerpos.

      Siendo tan abundantes las razones, emprendemos esta forma extrema de lucha porque no disponemos de otra vía para que nuestros derechos sean respetados de una vez por todas.

      A fuego lento van acabando con nosotros en las cárceles. Desde la impotencia vemos cómo mueren o resultan heridos nuestros familiares y amigos al venir a vernos. Vemos con impotencia y rabia cómo no liberan hasta el momento de la agonía a nuestros compañeros con graves enfermedades, como Esteban Esteban Nieto, sin prestarles la menor asistencia. En el momento de emprender esta lucha queremos rendir el homenaje más sentido y profundo a Esteban, por todo lo que nos ha enseñado y porque durante toda su vida ha luchado con la dignidad de un gudari.

      Nos encarcelaron por pretender vivir en una Euskal Herria libre, y asimismo en un mundo libre, y porque hemos luchado por ello. En la 'democracia' sin pena de muerte franco-española, pende sobre nosotros una condena de muerte encubierta. Nuestra culpa: no inclinar la cabeza ante la injusticia y la opresión que sufre Euskal Herria, y hacer frente a nuestros enemigos.

      Las cárceles de Francia y España se llenan sin parar de ciudadanos vascos. Y mientras no se respeten los derechos de Euskal Herria, así seguirá pasando. ¡No somos los primeros, pero sí querríamos ser los últimos!

      Primero nos sacaron de las cárceles de Euskal Herria. Luego nos alejaron. Después nos dispersaron. Como si no tuvieran bastante con castigarnos a nosotros, también han condenado a nuestros familiares y amigos. Han utilizado mil excusas y mentiras para justificar lo injustificable: duros y blandos, apartarnos de la 'subordinación' a la lucha armada... Los gobernantes españoles y franceses han contado con complicidades inconfesables en la propia Euskal Herria para llevar adelante esa política criminal. Y cuando no con la complicidad, con el silencio aprobatorio.

      Esos tiempos se han acabado. Hemos derrotado la política criminal de la dispersión. Hemos plantado cara al arrepentimiento, a la reinserción y a todos los chantajes, y hemos vencido. Pero a los prepotentes de España y Francia no parece bastarles. ¿Qué más necesitan?

      Euskal Herria ha manifestado su voluntad: que se respeten los derechos de los presos, tanto humanos como políticos. Para todos. Y acogemos con satisfacción el apoyo de quienes antes actuaban como cómplices o se mantenían en silencio. Queremos agradecer su esfuerzo a los ciudadanos vascos que día a día trabajan y luchan en defensa de los presos políticos, porque ese esfuerzo ininterrumpido nos da aliento para resistir, y la lucha en la cárcel es ante todo resistencia, la resistencia precisa para mantener nuestra dignidad minuto a minuto.

      Nuestro objetivo es poder vivir libremente en una Euskal Herria libre. Como hemos dicho antes, nos han encarcelado por intentar conseguirlo. Y seguimos intentándolo y luchando también desde estas mazmorras. Euskal Herria ha conocido cambios notables en los últimos años. Vemos cómo tiene a su alcance la oportunidad de ser soberana, y que está en marcha el proceso que asentará las bases de su libertad. Esa meta estará más cercana o más lejana según sea el esfuerzo de la sociedad vasca.

      Y precisamente porque tenemos derecho a participar en el proceso de construcción nacional como ciudadanos vascos y militantes políticos, y porque hemos luchado y seguimos luchando por esa construcción nacional, es por lo que la libertad para todos los presos es nuestra primera y gran reivindicación. Porque queremos añadir nuestra fuerza a la de todos los demás ciudadanos vascos. Nuestra actividad histórica nos concede legitimidad suficiente para participar en ese esfuerzo.

      Ése es el eje que guiará la lucha de los presos políticos vascos: los presos vascos debemos estar en Euskal Herria, libres, junto a todos los demás ciudadanos vascos, participando en el proceso de construcción nacional vasca. Ni España ni Francia tienen derecho a prohibir a ningún ciudadano vasco esa posibilidad.

      En el momento en que vamos a dar comienzo a esta nueva lucha, queremos recordar nuestras peticiones:

      1.- Ante todo y en primer lugar, la liberación de todos los presos vascos, porque tenemos pleno derecho a participar junto a toda la sociedad vasca en la construcción nacional.

      2.- Entretanto, que se respeten nuestros derechos:

      - Aliviar la pena impuesta a nuestros familiares y amigos, acabar con la dispersión y que se nos traslade a cárceles de Euskal Herria.

      - Que se nos dé un tratamiento acorde a nuestra militancia política, aplicándonos el estatuto de presos políticos.

      - La excarcelación de los presos enfermos, ya sea debido a la cárcel o por otras razones.

      - La excarcelación de cuantos han cumplido los plazos para acceder a la libertad condicional.

      - Que se acabe con las entregas y extradiciones, garantizándose el derecho a vivir libres en Euskal Herria.

      El único límite a la huelga de hambre que iniciamos será el que ponga nuestra capacidad física.

      Hacemos un llamamiento a los ciudadanos vascos en general y especialmente a los partidos políticos, organizaciones sindicales y demás agentes sociales, a multiplicar las iniciativas en defensa de los derechos de los presos políticos vascos.

      Queremos recordar al Gobierno español que los portavoces del Colectivo de Presos Políticos Vascos, con los que deberá ponerse en contacto para tratar cualquier cuestión relacionada con su situación, están nombrados desde hace tiempo, y son los siguientes:

      - Juan Lorenzo Lasa Mitxelena

      - Mertxe Galdos

      - Jesus Mari Zabarte

      - Gloria Rekarte

      - Jon Enbeita

      - Jon Gaztelumendi

      - Unai Parot

      En cuanto al Gobierno francés, por medio de este comunicado le hacemos saber que los interlocutores a los que deberá dirigirse son:

      - Alberto Lopez Lacalle

      - Idoia Martinez Garcia

      - Iñaki Bilbao Beaskoetxea

      ­ Frederik Haranburu

      - Gabi Moueska

      - Daniel Dergi

      - Jose Mari Dorronsoro.

      OCTUBRE DE 1999

      COLECTIVO DE PRESOS POLÍTICOS VASCOS

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